martes, 26 de julio de 2011

ÉXODO


Muy buenos días tengan todas y todos ustedes amados alumnos que Dios les bendiga, hoy martes comenzamos con Éxodo

ÉXODO
Bosquejo sugerido de Éxodo

I. Redención: el poder de Dios (1-17)
    A. La esclavitud del pecado (1-4)
    B. La obstinación de Faraón (5-11)
    C. La salvación de Dios (12-17)
         1. La Pascua: Cristo el Cordero inmolado (12-13)
         2. El cruce del mar: resurrección (14:15)
         3. Maná: Cristo el pan de vida (16)
         4. La roca herida: el Espíritu (17:1-7)
        5. Amalec: carne versus Espíritu (17:8-16)

II. justicia: la santidad de Dios (18-24)

    A. La nación preparada (18-19)
    B. La ley revelada (20-23)
        1. Los mandamientos (hacia Dios) (20)
        2. Los juicios (hacia el hombre) 21-23)
    C. EL pacto renovado (24)

III, Restauración: la gracia de Dios (25-40)
      A. Descripción del tabernáculo (25-31)
     B. Necesidad del tabernáculo: los pecados de Israel (32-34)
     C. Construcción del tabernáculo (35-40)


    Amados alumnos hoy martes comenzamos un nuevo libro como lo es Éxodo, estudia primero este bosquejo con detenimiento y en oración, que Dios les bendiga

lunes, 25 de julio de 2011

GÉNESIS 46-50


Buenos días amados alumnos que Dios les bendiga hoy lunes terminamos con el libro de Génesis


IV. LA ÚLTIMA PETICIÓN DE JACOB (50)

    En 49:29-33 el anciano pidió que lo sepultaran con su familia en la cueva de  Macpela, Abraham, Sara, Isaac, Rebeca y Lea ya estaban sepultados allí, y el cuerpo de Jacob sería el siguiente. Cuando Jacob murió, sus hijos lo lloraron y le dieron una sepultura honorable. Al parecer, toda la tierra lamentó setenta días su muerte y durante cuarenta de esos días, los embalsamadores prepararon su cuerpo. Este es el primer caso de un cuerpo embalsamado y de un funeral complejo en la Biblia. ¿Por qué Jacob (y luego José, 50:24-26) querían ser sepultados en Canaán? Esta era la tierra que Dios le dio; no pertenecía a este mundo (Egipto). Tal vez tenemos aquí también una lección espiritual; no sólo el espíritu del creyente va al cielo cuando muere, sino que el cuerpo también será llevado fuera de este mundo en la resurrección.
    Es desafortunado que los hermanos de José no le creyeran cuando les dijo años antes que les había perdonado. Es más, su incredulidad y temor le hicieron llorar. Ellos ilustran a los cristianos débiles de hoy que no pueden aceptar la Palabra de Dios y, por consiguiente, viven en temor y dudas. <<¡No temáis!>> es lo que nos dice Cristo así como José lo dijo a sus hermanos. En su ceguera quería obrar por su perdón (<<Henos aquí por siervos tuyos>>, v.18), pero él les dio perdón completo mediante la gracia.
    Génesis empieza con un jardín y termina con un ataúd. ¡Qué comentario de los resultados del pecado en el mundo! Pero la Biblia termina con la descripción de una hermosa <<ciudad jardín>> (Ap 21-22), el hogar de todos los que depositan su confianza en Jesucristo.


      Amados alumnos que Dios les bendiga, mañana comenzamos con ÉXODO

viernes, 22 de julio de 2011

GÉNESIS 46-50


Buenos días amados alumnos hoy viernes continuamos con Génesis 46-50

III. EL ÚLTIMO MENSAJE DE JACOB (49)

    Este es un capítulo difícil y no podemos entrar en detalles. En este mensaje final Jacob le revela a sus hijos su carácter y predijo su istoria. Rubén era el primogénito y debía haber heredado poder y gloria, pero debido a su pecado perdió la bendición de su nacimiento (Gn 35:22; 1Cr 5:1-2). Simeón y Leví eran hijos de Lea, y ambos eran crueles y egoísta como se ve en el crimen de asesinar a los hombres de Siquem (Gn 34). Más tarde la tribu de Judá adsorbe a los descendientes de Simeón (Jos 19:1) y Leví viene a ser la tribu sacerdotal (¡ qué gracia!) no teniendo heredad en sí misma. La declinación numérica de Simeón se ve al comparar Números 1:23 (59.300) con Números 26:14 (22.200).
    A Judá se le identifica con el león, la bestia real; porque de Judá se le identifica con el león, la bestia real; porque de Judá vendría el legislador (Cristo), como también los reyes piadosos de Israel. Jesús es el León de la tribu de Judá (Ap 5:5). El versículo 10 predice que Silo (<<el que da descanso>>, Cristo) no vendría sino hasta que Judá haya perdido su reino y sin duda esto se cumplió cuando Jesús nació. Los versículos 11-12 prometen grandes bendiciones materiales a Judá Zabulón se extendería desde el mar de Galilea hasta el Mediterreáneo, de aquí su conexión con las naves. A Isacar se le pinta como un siervo humilde para otros, dispuesto a llevar sus cargas para que pudieran disfrutar de descanso, antes que resistir y tener libertad. A Dan se le relaciona con la serpiente y el engaño. No sorprende que la idolatría en Israel empezara con Dan. Gad significa <<una tropa>> (30:11) y se enlaza con laq guerra; a Aser con riquezas, en especial la clase que agradaría a un rey. A Neftalí se le compara con un venado dejado libre y se le promete que sabrá cómo usar lenguaje poderoso; véase la victoria y  el canto de Barac y Débora en Jueces 4-5 (nótese 4:6).
    La bendición a José es la más larga. Es rama fructífira, atacado por sus hermanos, pero al final victorioso, Jacob da a José una variedad de bendiciones, materiales y espirituales, y le asegura la victoria final a través del Dios de Israel. José es príncipe <<entre sus hermanos>> 8final del versículo 26). A Benjamin se le compara con un lobo que captura la presa que persigue y luego disfruta de ella por la noche. El rey Saúl vino de esta tribu y fue un conquistador; Saulo de Tarso, que llegó a ser apóstol Pablo, también vino de Benjamín.
    Es difícil recalcar todos los detalles de esta sorprendente profecía. La historia ha demostrado que las palabras de Jacob se hicieron realidad. Por cierto que hay una lección aquí en cuanto a la responsabilidad personal, porque algunas de las tribus perdieron su bendición debido a los pecados de sus fundadores. José sufrió más durante su vida temprana y, sin embargo, recibió la mayor de las bendiciones.

   Amados alumnos que Dios les bendiga mucho

jueves, 21 de julio de 2011

GÉNESIS 46-50


Buenos día amados alumnos que Dios les bendiga hoy jueves continuamos en Génesis

LA ÚLTIMA BENDICIÓN DE jACOB (48)

     Jacob pasó los últimos 17 de sus 147 años con José en Egipto, de modo que tuvo a su hijo favorito durante los primeros 17 años de la vida de José y luego los últimos 17 años de su vida Sabiendo que estaba a punto de morir, el anciano patriarca llamó a José junto a su cama (47:31) para bendecir a sus dos hijos. Véase Hebreos 11:21. Los dos muchachos debían tener poco más de 20 años (véanse 41:50 y 47:28). Jacob reclamó a los muchachos como suyos, comparándolos en status con sus primeros hijos, Rubén y Simeón. (Veremos en 49:5-7 que Simeón y Leví desaparecerían como tribus separadas, de modo que Efraín y Manases ocuparan sus lugares.) Sabiendo que Manases era el primogénito, José puso al muchacho a la derecha de Jacob y a Efraín a la izquierda, pero Jacob cruzó sus brazos y le dio la bendición de la primogenitura a Efraín. Esto desagradó a José, pero Dios guiaba a Jacob, porque iba a darle una mayor bendición a Efraín. Este es otro ejemplo del divino principio de echar a un lado el primero para establecer al segundo (Heb 10:9). Vemos esto antes en Set y Caín, Isaac e Ismael, y Jacob Y Esaú.
   El hecho de que Jacob cruzara sus manos trae la cruz al cuadro. Es mediante la cruz que Dios crucificó la vieja naturaleza y ahora echa a un lado lo natural para establecer lo espiritual. Cuando usted nace de nuevo, Dios reordena su  <<orden de nacimiento>> espiritual.
    Jacob también bendijo a José en el nombre del Dios que le había <<pastoreado>> todos sus años y le dio a una parte especial de tierra (v. 22, véase Jn 4:5). Esto fue un anticipo de toda la heredad que iba a recibir.


   Amados alumnos queremos sus comentarios, que Dios los bendiga..

miércoles, 20 de julio de 2011

GÉNESIS 46-50


GÉNESIS 46-50
Estos capítulos abarcan los últimos días de Jacob. Levemos realizando varios actos por última vez. Es un sobrio recordatorio de que un día cada uno de nosotros enfrentará el fin.


I. EL ÚLTIMO VIAJE DE JACOB (46-47)


    Por fe Jacob salió de Hebrón y se dirigió a Egipto, y Dios honró su fe al revelársele de nuevo y renovar sus promesas (46:2-4). Jacob sin duda recordó que Abraham había pecado al irse a Egipto (12:10) y que a Isaac se le había prohibido que fuera allá (26:2), de modo que la Palabra de Dios le da de nuevo la seguridad. En lugar de ser un lugar de derrota, Egipto sería un lugar de bendición, porque la nación crecería a pesar del sufrimiento. La familia entera fue con Jacob: los treinta y tres descendientes de Lea (vv.8-15); los dieciséis de Zilpa (vv.16-18); los catorce de Raquel (vv.19-22); y los siete de Bilha (vv. 23-25). En realida sesenta y seis viajaron con Jacob, y cuando añadimos a Jacob y a José y a los dos hijos de este (v. 27), tenemos un total de setenta. Véase Éxodo 1:5 . En Hechos 7:14 se dice que fueron setenta y cinco en la familia, pero esto quizás incluyó a los cinco hijos de Efraín y Manasés mencionados en 1Crónicas 7:14, Nótese que Judá era ahora el de confianza, porque Jacob lo envió delante como líder. Mientras tanto José estaba preparando el camino ante Faraón, hallando lugares para que vivieran y ocupaciones para que trabajaran mientras estaban en la tierra. Puesto que Egipto es un cuadro del sistema mundial, no es de extrañarse que los pastores eran abominación para los no salvos. Nuestro Señor es el Buen Pastor, ¡y el mundo no quiere tener nada que ver con Él!
      Jacob se presentó al Faraón, testificó de la bondad de Dios durante su larga vida y después lo bendijo. La única bendición que este mundo tiene viene de Dios mediante su pueblo, Israel (Jn. 4:22).
    En Génesis 47:13 se describe la manera en que José manejaba los asuntos de Egipto, dándonos una ilustración de dedicación: las personas le entregaron su dinero, sus tierras sus posesiones y sus cuerpos (Ro. 12:1-2). Debemos dar todo lo nuestro a Cristo que nos ha salvado y nos cuida diariamente.


      Que Dios los bendiga 

martes, 19 de julio de 2011

GÉNESIS 41-45

Buenos días amados alumnos hoy martes continuamos con Génesis


III. EL SECRETO DEL PROPÓSITO DE DIOS(45)


Ahora era tiempo para que José se diera a conocer y revelara el propósito para el cual Dios lo envió. Hechos 7:13 aclara que fue <<la segunda vez>> que se dio a conocer, así como fue la segunda vez que Israel recibió a Moisés después de rechazas su liderazgo cuarenta años antes (Hch 7:35). Este es el tema del discurso de Esteban que aparece en Hechos 7: el pueblo escigido, Israel, siempre había rechazado a sus salvadores la primera vez y recibido la  segunda; harán lo mismo con Jesucristo.
    Cuando José se dio a conocer sus hermanos se llenaron de terror, porque esperaron juicio completo de sus pecados pasados. Pero él vio su arrepentimiento; se postraron ante él y sabía que podía perdonarlos. Explicó que  habrían todavía cinco años más de hambruna, pero que él había preparado un lugar de refugio en Egipto para ellos y sus familias. Dios le había enviado antes para salvarles la vida.
    José prometió sustentarlos (v.11) y protegerlos. Lloró con ellos y les besó, y envió regalos a su padre para asegurarles de las requezas que había en  Egipto. <<Venid a mí>>, fue su invitación (45:18). Entonces, qué cambio ocurrió en Jacob cuando descubrió que José vivía: un cambio no muy diferente al de los discipulos cuando descubrieron que Jesús estaba vivo. Antes Jacob había dicho: <<Contra mí son todas estas cosas>> (42:36), pero ahora podía decir: <<Todas las cosas ayudan a bien>>.




Amados alumnos que Dios les bendiga 

lunes, 18 de julio de 2011

GÉNESIS 41-45


Buenos días amados alumnos hoy lunes 18 comenzamos las clases 

B. LA SEGUNDA VISITA (Caps. 43-44)

   Dios hizo que la familia de Jacob sintiera de nuevo el hambre y, como hijo pródigo de Lucas 15, estos hombres tenían que regresar o morirse de hambre. Vemos aquí otras indicaciones de su cambio de corazón: La disposición de Judá de ser el garante, de cargar con la culpa del joven Benjamín; su disposición de volver el dinero; y su confesión de la verdad al mayordomo de José (43:19-22). Sin embargo, cometiron algunos errores también: llevar un regalo para José y confesar sus pecados al sirviente en lugar de José directamente. No podemos dejar de ver en todo este episodio la manera en que Dios trata con el pecador perdido. Dios controla las circustancias para volver en sí al pecador y al final de sí mismo. Pero, triste como suena, demasiados pecadores convictos tratan de ganarse la salvación ofreciendo un presente, o confesando a un siervo humano, o haciendo algún gran sacrificio (como Judá lo hizo cuando ofreció su vida en garantía por Benjamín). La única manera en que José podía excusar sus pecados era recibiendo una sincera confesión y arrepentimiento.
   José usó dos estratagemas para llevarlos al lugar de la confesión: la fiesta de alegría (43:26-34; nótese en los versículos 26 y 28 que los once hombres se inclinaron ante él) y el descubrimiento de la copa en el saco de Benjamín. De nuevo en 44:14 los once hombres se postraron ante José en verdadera contrición. <<Dios ha hallado la maldad de tus siervos>>, confesaron (44:16).
No podemos sino admirar el discurso de Judá en 44:18-34, no sólo por su humildad y confesión, sino tambien por el amor que muestra hacia su padre y su hermano menor. Estaba listo para ser el garante, para cargar con la culpa, incluso si le costaba la vida.
    Qué hermosa lección espiritual tenemos aquí. Judá pensó que José en realidad estaba muerto (44:20) y, por consiguiente, que él mismo era culpable de homicidio. ¡Lo que percataba era que José estaba vivo y era su salvador! El pecador perdido está ante el tribunal de Dios y confiesa su culpa, pensando que su confesión es ira segura. Pero Jesucristo vive y por eso puede salvar al máximo. Cristo no espera que seamos garantes por nuestros pecados, ni por los pecados de otro, porque Él mismo es nuestro fiador ante Dios (Heb. 7:22). Mientras Cristo viva, Dios jamás nos condenará. ¡Y Cristo vivirá para siempre!
    No fue su confesión de culpa, sus sacrificios y sus regalos lo que les dio salvación a los hermanos. Fue el perdón de gracia de José, perdón comprado por sus sufrimientos por amor a ellos. ¡Qué cuadro de Jesucristo!


     Que bendición comenzar de nuevo las clases que Dios les bendiga